Tener muchos likes se ve bonito. Subir historias todos los días se siente productivo. Pero si eso no genera clientes, entonces solo estás entreteniendo al algoritmo.
Las redes sociales deben cumplir un objetivo claro: llevar personas al siguiente paso. Puede ser escribirte, visitar tu web, entrar a un embudo de ventas o agendar una llamada. Si no hay un camino definido, todo el esfuerzo se diluye.
Una estrategia efectiva en redes combina tres elementos clave: contenido de valor, autoridad y llamado a la acción. El contenido educa o entretiene, la autoridad genera confianza y el llamado a la acción mueve a la persona a actuar.
Las marcas que entienden esto dejan de depender de la suerte. No esperan que un post “se haga viral”. Construyen audiencias reales que confían, preguntan y compran.
Las redes sociales no son un juego de popularidad. Son una herramienta poderosa cuando se usan con intención.